Rimbaud

Rimbaud

 

No tenemos talento, es que

no tenemos talento, lo que nos pasa

es que no tenemos talento, a lo sumo

oimos voces, eso es lo que oímos: un

centelleo, un parpadeo y ahí mismo voces. Teresa

oyó voces, el loco

que vi ayer en el Metro oyó voces.

 

¿Cuál Metro si aquí no hay Metro? Nunca

hubo aquí Metro, lo que hubo

fueron al galope caballos

si es que eso, si es que en este cuarto

de tres por tres hubo alguna vez caballos

en el espejo.

 

Pero somos precoces, eso sí que somos, muy

precoces, más

que Rimbaud a nuestra edad; ¿más?,

¿todavía más que ese hijo de madre que

lo perdió todo en la apuesta? Viniera y

nos viera así todos sucios, estallados

en nuestro átomo mísero, viejos

de inmundicia y gloria. Un

puntapié nos diera en el hocico.