El sol es la única semilla

El sol es la única semilla

 

Vivo en la realidad.

Duermo en la realidad.

Muero en la realidad.

 

Yo soy la realidad.

Tú eres la realidad.

Pero el sol

es la única semilla.

 

¿Qué eres tú? ¿Qué soy yo

sino un cuerpo prestado

que hace sombra?

 

La sombra es lo que el cuerpo

deja de su memoria.

 

Yo tuve padre y madre.

Pero ya no recuerdo

sus cuerpos ni sus almas.

 

Mi rostro no es su rostro

sino, acaso, la sombra,

la mezcla de esos rostros.

 

Tú haces el bien o el mal.

Tú eres causa de un hecho

pero: ¿eres tú tu causa?

 

Te dan lo que te piden.

Piden lo que te dan.

Total: entras y sales.

 

Dejas tu pobre sombra

como un nombre cualquiera

escrito en la muralla.

 

Peleas. Duermes. Comes.

Engendras. Envejeces.

Pasas al otro día.

 

Los demás también mueren

como tú, gota a gota,

hasta que el mar se llena.

 

¿Has pensado en el aire

que ese mar desaloja?

 

Tú y yo somos dos tablas

que alguien cortó en el bosque

a un árbol milenario.

 

Pero ¿quién plantó ese árbol

para que de él saliéramos

y en él nos encerráramos?

 

A ti no te conozco,

pero tú estás en mí

porque me vas buscando.

 

Tú te buscas en mí.

Yo escribo para ti.

Es mi trabajo.

 

Vivo en la realidad.

Duermo en la realidad.

Muero en la realidad.

 

Yo soy la realidad.

Tú eres la realidad.

Pero el sol

es la única semilla.