Domicilio en el Báltico

 

Domicilio en el Báltico

 

Tendré que dormir en alemán, aletear,

respirar si puedo en alemán entre

tranvía y tranvía, a diez kilómetros

de estridencia amarilla por hora, con esta pena

a las 5.03,

ser exacto

y silencioso en mi número como un lisiado

más de la guerra, mimetizarme coleóptero

blanco.

 

Envejecer así, pasar aquí veinte años de cemento

previo al otro, en este nicho

prefabricado, barrer entonces

la escalera cada semana, tirar la libertad

a la basura en esos tarros

grandes bajo la nieve,

agradecer,

sobre todo en alemán agradecer,

supongo, a Alguien.

 

[Oscuro, 1977]