Desde abajo

Desde abajo

 

Entonces nos colgaron de los pies, nos sacaron

la sangre por los ojos,

con un cuchillo

nos fueron marcando en el lomo, yo soy el número

25.033,

nos pidieron

dulcemente,

casi al oído,

que gritáramos

viva no sé quién.

 

Lo demás

son estas piedras que nos tapan, el viento.