Acorde clásico

Acorde clásico

 

Nace de nadie el ritmo, lo echan desnudo y llorando

como el mar, lo mecen las estrellas, se adelgaza

para pasar por el latido precioso

de la sangre, fluye, fulgura

en el mármol de las muchachas, sube

en la majestad de los templos, arde en el número

aciago de las agujas, dice noviembre

detrás de las cortinas, parpadea

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